La ciudad que llora… por @antonio_raul

Las ciudades y los pueblos tienen vida propia, por sus arterias circula el progreso, en sus entrañas hay hospitales que mitigan el dolor, parques donde emergen sonrisas y árboles bajo los cuales podemos llorar nuestras ausencias.

Atentar contra nuestras ciudades, es atentar hacia nosotros mismos, es obstaculizar el camino hacia el bienestar.

Es responsabilidad de todos mantenerlas, cuidarlas, hacer que se desarrollen de manera armónica para regalarnos la mejor de sus sonrisas.

Hay personas privilegiadas que tienen el enorme honor de trabajar para nuestras ciudades, y reciben un salario por ello.

Las personas que trabajan para las ciudades, deberían tener cualidades especiales: Un elevado espíritu de servicio y un enorme compromiso.

Cuando los que se encargan de cuidar a nuestra ciudad, dejan de hacerlo, con vehemencia y responsabilidad, éstas enferman.

Cuando las autoridades de todos los niveles no hayan podido establecer mecanismos de coordinación para reparar un bache en un puente de una vialidad primaria, las ciudades, en vez de cobijarnos, comienza a lastimarnos.

Cuando caminar por las calles, se vuelva un peligro en vez de un privilegio, la ciudad no está cumpliendo con su cometido.

Cuando los amigos de otras ciudades nos visitan y pierden sus pertenencias y peor aún pierden la vida, algo sumamente grave está ocurriendo.

Cuando subir a un taxi, signifique viajar al más allá, y como respuesta se obtiene impunidad, alguien está dejando de cumplir con su deber.

Es por eso que hoy, pido a los que tienen la responsabilidad de velar por la vida de nuestra ciudad, desde el más alto de los liderazgos, hasta el más humilde de los jardineros, redoblar los esfuerzos, para que la inercia no nos lleve a la catástrofe, que en su tarea diaria no pase nunca el velo de la frustración, la apatía y el descontento, aún estamos en el periodo de su responsabilidad, no dejemos que está ciudad tan bella pierda su brillante luz.

Esta misma ciudad que hoy agoniza es la misma ciudad en donde sus hijos juegan, donde sus padres caminan y donde la vida se vuelve eso…Vida.

 

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